Adaptación del paciente recién diagnosticado

La adaptación individual es absolutamente necesaria para superar los nuevos retos de la enfermedad. Para poder sobrevivir, un niño que es diagnosticado con diabetes tiene que aprender a vivir con ella. Esto se logra poco a poco adquiriendo la educación necesaria, el tratamiento correcto y como tomar decisiones responsables para mantener el control.

La mayoría de los niños aceptan su diabetes, asumen los cambios que deben incorporar en su vida, e integran en su desarrollo la complejidad de la enfermedad. Además, tienen que aprender a disfrutar de la vida como el resto de las personas que no la padecen. Al principio puede ser difícil y en ocasiones los niños más grandes pueden crear cierto sentimiento de negación, pero es importante recalcar que de ahora en adelante su alimentación, régimen de ejercicios y su capacidad de tomar decisiones responsables para con su cuerpo, serán su mejor herramienta para controlar la diabetes.

El periodo de adaptación al nuevo estilo de vida, la aceptación de las nuevas reglas a seguir en su vida y sobretodo a su nueva compañera de vida, es muy variable; depende de la edad en la que se presenta por primera vez y también la reacción facilitadora o no de la familia. Es vital que el niño entienda que su nuevo diagnóstico no es causado como método de castigo o reprimenda. El núcleo familiar debe orientarse y ayudar al paciente a sentirse bien consigo mismo.

Gracias a Dios la diabetes es una condición totalmente controlable, pero para eso debemos estar educados y tener como meta el bienestar del paciente. ¡Vamos a educarnos, vamos a tomar el control!