Actitudes positivas hacia el cuerpo, ¿cómo fomentarlas?

Si las conversaciones a la hora de las comidas se centran en el control de peso, es momento de cambiar los comentarios negativos por algo más positivo. Centrarse a menudo en el  peso resulta contraproducente, lo que lleva tanto a los niños jóvenes y adolescentes a los sentimientos de culpa, inseguridades acerca de su cuerpo, a escondidas de alimentos y la alimentación desordenada, explica Kristi Rey, MPH, RDN, CNSC, LD, portavoz de la Academia de Nutrición y Dietética.

Una dieta saludable y estilo de vida afecta el estado de ánimo, los niveles de energía, el rendimiento deportivo y el rendimiento escolar – y reduce el riesgo de enfermedades.

Aquí hay algunas maneras de ayudar a sus hijos a desarrollar actitudes positivas hacia su cuerpo y comportamientos saludables.

Enseñar lo que es alimentación saludable es y lo que no es

La obsesión por las calorías, carbohidratos, grasas o cualquier nutriente no es parte de una alimentación saludable. Esto hace que la hora de la comida sea estresante y desagradable, todo lo contrario a lo que se merecen todos los niños y adultos. Educar acerca de que una cena saludable tiene la mitad del plato lleno de frutas y verduras y seguir este ejemplo en la cena cada noche ofrece a los niños un futuro saludable. Ofrecer una gran variedad de alimentos en las comidas y refrigerios regulares es otro paso positivo.

Hacer comidas divertidas

Envuelve a los niños de todas las edades en la cocina. Desde lavar las frutas o verduras, hasta ayuda mezclando los alimentos, hay tareas preparación de los alimentos y tareas de la cocina adecuadas para cada edad. Se pueden tener noches temáticas  o un viaje alrededor del mundo, de esta manera la familia disfrutará de alimentos de otros culturas y ampliarían grandemente su variedad de alimentos.

Se un modelo

Si nuestros hábitos alimenticios no son los que queremos que nuestros hijos copien, es un buen momento para hacer algunos cambios. Modelar una actitud saludable acerca de la imagen corporal, también es importante. Si siempre nos quejamos de nuestro peso o llamamos ciertos alimentos “prohibidos o malos”, los hijos aprenderán a hacer lo mismo. Si sigue las dietas de moda, van a aprender que comer restrictivamente es más importante que una alimentación equilibrada o saludable.

Pon el peso en perspectiva

Recuerda que los cuerpos de los niños cambian a medida que crecen. Y todos los cuerpos están creados de diferente manera. Es más importante si el niño está comiendo tres comidas al día, toma mucha agua e ingiere las frutas y verduras que el cuerpo necesita. Además es vital que el niño sea activo y se mueva hasta el punto de sudar todos los días. Esos son mucho mejores marcadores de salud que un número en una escala.

Busca ayuda profesional

Si estás preocupado por el peso de tu hijo, la dieta o la actitud acerca de su cuerpo, consulta al médico de tu hijo. También programa una cita con un nutricionista que evaluará la dieta de su familia y te ayudará a hacer los cambios apropiados que satisfagan las necesidades de todos los miembros de la familia.

Fuente: EatRight.org