A proteger esos riñones

Sabemos que una de las posibles complicaciones que provoca la diabetes mal manejada o descontrolada, es el fallo o insuficiencia renal. El fallo o insuficiencia renal sucede cuando los riñones reducen el ritmo de filtración o dejan de filtrar la sangre de manera eficiente, lo que provoca la acumulación de productos de deshecho y sustancias tóxicas en la sangre.

El tratamiento que debe recibir un paciente con fallo o insuficiencia renal puede ser la intervención quirúrgica o la diálisis . La diálisis utiliza una máquina para eliminar el exceso de sales, agua y otros productos de desecho en el cuerpo cuando los riñones no son capaces de desempeñar esa función.

La insuficiencia renal crónica es un deterioro progresivo de la función renal. En los niños puede ser causada por malformaciones congénitas en los riñones, enfermedades renales crónicas, infecciones renales recurrentes, hipertensión grave crónica o como consecuencia de la diabetes descontrolada. La insuficiencia renal crónica en niños, si es diagnosticado a tiempo, se puede tratar y prolongar la función renal por más tiempo, aunque generalmente no se puede curar. Los niños que han nacido con alguna malformación congénita pudieran requerir un trasplante renal más adelante.

El daño renal ocasionado por la diabetes se conoce como nefropatía diabética, y  comienza a ocurrir mucho antes de que podamos identificar los síntomas. Una de las alertas es la presencia de pequeñas cantidades de proteínas en la orina, esto puede ser detectado a través de pruebas de laboratorio. La diabetes es la causa más común de insuficiencia renal en los Estados Unidos.

El pasado viernes tuve la oportunidad de compartir con varias familias de jóvenes afectados por insuficiencia renal que varias veces en semana se someten al proceso de diálisis para mantenerse saludables. ¿Qué aprendí? y ¿cómo fue esa experiencia? Aquí el video…