5 cosas que no podemos olvidar en el manejo de la diabetes tipo 1

blue-number-five1. No busquemos curas mágicas.

El mayor deseo de todos los padres es que nuestros hijos no dependan de constantes inyecciones o de una bomba de insulina para mantenerlos con vida y saludables; pero NO podemos olvidar que NO hay hierbas, dietas, batidos o pastillas que curen la diabetes tipo 1. Es necesario que nosotros como padres entendamos esto y se los hagamos entender a nuestros hijos. No queremos que nuestros hijos comiencen a experimentar con las famosas curas mágicas y dejen a un lado la terapia con insulina, sabiendo lo peligroso y dañino que esto sería para su salud.

2. Cada tratamiento es personalizado.

Tu hijo es un ser único, escucha lo que hacen otras personas que viven con diabetes tipo 1 y aplica lo que entiendas podría trabajar para ti, pero no se puede duplicar exactamente el mismo tratamiento en dos niños, no importa que tengan la misma edad, peso o sexo. No te frustres si no logras el resultado que deseas, sigue haciendo las modificaciones necesarias hasta que encuentres lo que a ti te resulta. Esto lo aplicamos a medicamentos, tecnología y los alimentos. 

3. No compares el manejo de la Tia Bety y los resultados con el de otros.

Todos vivimos situaciones diferentes, tenemos acceso a diferentes métodos de educación, tratamientos, estilos de vida y por ende diferentes resultados. Hay familias que han decidido llevar un manejo de la diabetes más estricto y otros un poco más flexible. Cada familia es un mundo. Tu responsabilidad es lograr el mejor manejo en tu hogar, sea cual sea la manera en que lo haces.

4. La educación no es responsabilidad del médico.

No dependas de las visitas al médico para continuar tu educación. Lee, busca información confiable y mantente al día en lo más que puedas. Se tú el que le platica al médico de los últimos avances que están haciendo otras familias; así tu médico notará que eres un padre proactivo y responsable. Como diría la Dra. Penny; “Me da alegría trabajar con familias informadas y educadas en diabetes”.

5. Confía en tu capacidad

Lo primero que viene a nuestra mente durante esos días no tan buenos es; “No puedo más”. Cuando eso te suceda, recuerda y repite, “Si puedo, la Tía Bety no me ganará”. Tendremos muchos de estos días y la actitud que tengamos será determinante de los resultados que tengamos.